octubre 26, 2018 11:48 am

Estudio Lamela apuesta por un nuevo lenguaje para sus viviendas en Sanchinarro

Ubicadas en una de las zonas de Madrid que más ha crecido en la última década y con una densidad de población cada vez más alta, estas viviendas diseñadas para Ebrosa tienen el reto de encontrar un encaje perfecto. El proyecto, denominado CUBIK, intenta definir un conjunto residencial que dé respuesta al entorno y que potencie las características de la parcela.

El emplazamiento es uno de los máximos valores de este proyecto, tanto en una visión cercana, como considerando su ubicación en la estructura territorial del norte de Madrid.

En esta ocasión se ha optado por abrir la manzana cerrada creando una planta en forma de U que deja pasar el sol a las viviendas, los jardines y la piscina.

El edificio, que albergará 79 viviendas de dos a cuatro dormitorios y 141 plazas de garaje, ha hecho de los espacios comunes una de sus señas de identidad. Habrá una pista de pádel y dos piscinas, un solárium ajardinado y un área de juegos para niños.

Los hogares se han diseñado como viviendas pasantes con fachadas opuestas, lo que favorece la ventilación interior y, al mismo tiempo, facilita una orientación óptima. Además, el escalonamiento del volumen hacia el sur permite crear amplias terrazas que están parcialmente cubiertas por pérgolas.

 

Estudio Lamela apuesta por un nuevo lenguaje para sus viviendas en Sanchinarro
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